Crepúsculo, ficción y amor adolescente

La afamada y aclamada obra de Stephenie Meyer, un éxito total entre adolescentes y lectores iniciados, tuvo su primera adaptación al cine en 2008. Condenada al éxito entre su amplio público provenientes de la lectura de los libros en que se basa, Crepúsculo fue todo un éxito de taquilla, recaudando en su primera semana exactamente 69.637.740 dólares solo en las salas de cine estadounidenses. Contando con una recaudación total de 191.449.475 dólares, esta película (no solo condenada al éxito por su increíblemente leal y amplio fanbase) es un hito que ha causado grandes rabias y alegrías en Hollywood, mereciéndole un puesto seguro en la historia del cine moderno.

Sinopsis:

La película sigue la tormentosa y oscura historia de amor entre dos jóvenes de preparatoria, Bella Swan (interpretada por Kristen Stewart) y Edward Cullen (interpretado por Robert Pattinson). Nuestra protagonista, proveniente de la ciudad de Phoenix en el estado de Arizona, es una chica que nunca se ha molestado por encajar entre la multitud. Cuando su madre decide volver a casarse con su padre, Bella se muda a un pequeño pueblo en Washington D.C llamado Forks a vivir con él, es entonces cuando recién llegada al instituto de esta pequeña localidad su vida empieza a cambiar por completo.

Bella, sin expectativa alguna de que su vida cambie, llega a su nueva escuela. A continuación, después de pasar por un grupo provisional de amigos y probar su resistencia a integrarse en cualquier masa de personas, conoce a Edward, el misterioso muchacho que le hará conocer un mundo lleno de experiencias y emociones. Desde un principio hay pruebas del interés que Edward despierta en Bella, nunca ha conocido a una persona como él, un muchacho inteligente y solitario, con una mirada profunda y un aura misteriosa. A medida que avanza el filme observamos cómo estos dos inician un romance plagado de momentos tensos, amor adolescente y oscuros secretos sobre naturales.

Edward, a medida que se acerca a Bella, empieza a dejar pistas que despiertan la curiosidad de la protagonista, quien dedicándose a averiguar cuanto puede sobre su enamorado se entera eventualmente de un oscuro secreto que Edward guarda en lo más profundo de su ser, un secreto que cambia la perspectiva de Bella por completo y da un giro de 360 grados a su relación. El amante interpretado por Robert Pattinson resulta ser miembro de una estirpe de seres inhumanos que pueden correr más rápido que un león, poseen inmortalidad y fuerza sobre humana. Así es, Edward es un vampiro.

El descubrimiento de la verdadera naturaleza de Edward desencadena una serie eventos donde colisionan a toda velocidad el romance, el suspenso y la acción. Llena de diálogos poco ortodoxos (después de todo, no es un romance común), misterio y suspenso constante aderezados con cantidades exactas de acción, Crepúsculo es una carta de amor para los amantes de la obra literaria ideada por Stephenie Meyer, una en la que pueden ver materializados a dos personajes únicos dentro de la literatura joven y seguir sus aventuras (y desventuras) a lo largo de un filme de más de dos horas.

 

Una película para fanáticos:

Sin duda alguna, estamos ante un filme que fue hecho teniendo en cuenta a los fanáticos del libro, siendo una adaptación bastante leal a su contraparte literaria y transmitiendo la misma energía cargada de misterio, locaciones oscuras y frías junto a dos protagonistas que encarnan a la perfección lo que significa sostener una relación amorosa sobre el peligro que representa la naturaleza del personaje interpretado por Pattinson. Crepúsculo cumple con entregarnos esa sensación de suspenso con cada escena, diálogo y línea que nos ofrecen sus insignes personajes, se apega tanto como puede a los hechos de la obra literaria e incluso satisface a los fanáticos más apegados al fatal romance que hay entre Bella y Edward.

Crepúsculo en su primera entrega, dirigida por Catherine Hardwicke y escrita por Melissa Rosenberg, brilla totalmente en la pantalla por su cuidada dirección de fotografía y arte, cuenta con una paleta de colores fríos (casi gélidos) que combina a la perfección con las locaciones elegidas y representan una materialización casi perfecta de lo que describe Meyer en su obra. Cada diálogo entre nuestros protagonistas deja sin aliento a cualquier espectador familiarizado con la saga, matizados de forma cuidadosa con la dosis adecuada de misterio y dulzura, otorgan escenas que hacen justicia total a los sucesos que ocurren dentro del libro.

Esta entrega de la famosa saga es una excelente adaptación al cine de uno de los fenómenos literarios más grandes de la literatura para jóvenes, resultando en una película con la que cualquier joven, fanático o no de los libros, puede familiarizarse e incluso iniciarse en el universo literario creado por Meyer. Crepúsculo es una película hecha teniendo en mente a los fanáticos de esta problemática historia de amor, y hace imposible que cualquier allegado a la obra de Meyer quede insatisfecho después de verla.

Crepúsculo, el gran fenómeno adolescente de la literatura y el cine

Para nadie es un misterio la existencia de la aclamada franquicia literaria ideada por la escritora estadounidense Stephenie Meyer, quien (una vez culminada su obra debut) a día de hoy sigue gozando de reconocimiento mundial por ser la creadora del tormentoso romance entre Bella y Edward. Participando además en la producción y escritura de las adaptaciones al cine, Stephenie Meyer creo sin saberlo un fenómeno adolescente que se hizo un espacio dentro de la cultura pop a nivel mundial, y sigue siendo relevante en la vida de todo aquel que se dio la oportunidad de leer los libros de la saga Crepúsculo.

Así es, Crepúsculo acabó por ser un hito imborrable en la historia del cine y la literatura para jóvenes, acumulando un éxito avasallante en todos los cines y librerías en que la franquicia fue vendida y, por supuesto, haciéndose con una cantidad enorme de fanáticos alrededor de todo el mundo. La saga, posee cuatro novelas que fueron adaptadas (con la aprobación y participación de su autora original) a 5 películas, dividiendo la última entrega de esta “Amanecer” en dos largometrajes altamente exitosos estrenados en 2011 y 2012, respectivamente.

Indudablemente una saga de éxito, que a pesar de las críticas mixtas se mantuvo vigente gracias a sus fanáticos y a los amantes de la novela fantástica escrita por Stephenie Meyer. Crepúsculo representa una época entera en la vida de muchos, y la compenetración de sus libros con las películas dio mucha tela que cortar a lo largo de varios años.

 

Un romance a fuego lento:

En Crepúsculo, nos es narrada la historia de amor entre una joven llamada Bella Swan que, recíen llegada al instituto de Forks, en Washington, conoce a Edward Cullen. A partir de aquí se empieza a cocinar un romance fantástico que se toma su tiempo para atar apropiadamente cada uno de los lazos que unen a los protagonistas durante 4 largos libros, agregando a la mezcla cierto misticismo (característico de la novela fantástica) con la presencia de criaturas sobre naturales como los Vampiros y los Hombres Lobo, Stephenie Meyer crea un universo que se caracteriza por tener al romance y al misterio como atractivos principales.

Sin embargo, y a pesar de que la película comparte la preferencia del lento desarrollo con el libro, son importantes los detalles que se escapan. A pesar de funcionar como películas, las primeras entregas de la saga Crepúsculo carecen de la capacidad que tienen los libros para atar cabos y crear personajes con trasfondo palpable, siendo esta su mayor carencia en comparación a sus contrapartes literarias.

Lejos de ser un problema, las primeras entregas de Crepúsculo conocidas como “Eclipse” y “Luna Nueva” cumplen con transferir a la pantalla la sensación de misterio y suspenso que caracteriza a los libros, entregándonos a una Bella que, a pesar de carecer de las facciones que la hacen única en el libro, aborda excelentemente su puesto en el problemático romance que envuelve a la saga.

La presencia de los otros dos protagonistas de esta enrevesada historia de amor cumple a cabalidad con los roles de su contraparte literario, Edward Cullen (interpretado por Robert Pattinson) y Jacob Black (interpretado por Taylor Lautner) consiguen desempeñar excelentemente sus roles como los extremos del triángulo amoroso que ubica a Bella justo en medio. Ambos roles hacen perfectamente el trabajo de hacer a nuestra protagonista dudar constantemente de sí misma a lo largo de los primeros tres largometrajes, y a pesar de los límites de desarrollo que presentan con respecto a los libros (por tratarse de adaptaciones al cine), son sin duda excelentes personajes que ayudan constantemente al desarrollo coherente y progresivamente interesante de la trama.

 

Fantasía, misterio y acción:

Crepúsculo, en sus dos presentaciones (literaria y filmográfica) debe su fama a mucho más que la historia de amor en torno a la que gira. La fantasía es otro de los pilares fundamentales de la saga, la presencia de seres sobre naturales enemistados por naturaleza (Hombres lobo y Vampiros), la extensión de estos divididos en dos grandes estirpes y más tarde aliados (aún en contra del otro) con otros clanes de su misma especie, es un aspecto que la película se ocupa de preservar con mucho cuidado.

 

En este aspecto, se preserva a la perfección el factor fantástico de la película, permitiéndose llevar a cabo grandes escenas de acción y suspenso que demuestran el alcance de la trama construida por Stephenie Meyer en la obra original. El desarrollo de los miembros del clan de Edward, los Cullen al igual que la aparición de otros clanes como los Vulturi (por parte de los vampiros) y la extensión de la estirpe de los Hombres Lobo identificándose como “La tribu Quileute” son aspectos de la obra que fueron excelentemente transferidos a la pantalla y dieron a los fanáticos demostraciones de acción que dejaron a más de uno al borde del asiento.

 

A modo de conclusión:

A pesar de las diferencias, Crepúsculo comparte muchísimas cosas con su adaptación al cine. La presencia de Stephenie Meyer durante el rodaje, pre y post producción de los filmes es notable, puesto que se trata de 5 adaptaciones muy bien llevadas a cabo. Contando con una última parte dividida en dos filmes, el equipo encargado de adaptar estas obras a la gran pantalla hace un excelente trabajo ocupándose de mantener en alto los pilares de la saga, conservando intactos aspectos de esta y haciendo cuanto está en sus manos para hacer posible una conversión satisfactoria de la obra literaria en filmes, dejando satisfechos a todos los fanáticos que acuden a las películas por devoción a los libros.

Crepúsculo: El Origen de la SAGA

 

La película Crepúsculo es la adaptación del libro con el mismo nombre de la escritora Stephenie Meyer. El filme fue dirigido por la estadounidense Catherine Hardwicke y se convirtió en cierto momento en una sensación por la forma en la que se desarrollaba la premisa romántica de la historia. Para muchas adolescentes, la saga escrita por Meyer y adaptada al cine por Hardwicke era el sueño hecho realidad, o una versión ficticia de sus propias realidades. Gracias a esto, la popularidad de los libros logró crecer como si se tratase de espuma y con su expresión en el séptimo arte, más aún.

Sinopsis de Crepúsculo:

Crepúsculo nos presenta la historia de Bella, una adolescente que regresa a un pueblo en Washington motivado a que su madre comienza a viajar de forma constante con su nueva pareja. Para Bella, el tono grisáceo del pueblo en el que vive su padre se le hace exótico y atractivo tras haber vivido tanto tiempo en Phoenix. La joven de 17 años comienza a ir a clases y se encuentra con un personaje bastante peculiar llamado Edward Cullen. Este joven tan misterioso como Bella comienza a tratarla de forma distinta a la que todos la trataban, con lo que consigue el interés de la muchacha.

Bella comienza a relacionarse con la familia Cullen, quienes le dan una impresión bastante buena a la joven. Una familia de gente increíblemente hermosa y con clase, personas que no parecían humanas. Y es que no lo son, los Cullen son una familia de vampiros y Edward no es la excepción a la regla. Esta familia tiene la idea de que para mantenerse al margen de la normalidad deben estar alejados de la sociedad, no integrarse demasiado ni involucrarse en relaciones más allá de lo estrictamente necesario y beber sangre de animales.

Los problemas en la trama de Crepúsculo no tardan en aparecer. Edward debe alejarse de Bella porque siente un gran deseo de seguir sus instintos de vampiro. Sin embargo, él tiene otro deseo por Bella que es lo que le impide devorarla de forma sanguinaria. En un intento desesperado por alejarla, Edward le confiesa que es un vampiro. El problema es que a intrigada Bella, sólo acaba por interesarse más en su alma gemela.

Bella y Edward se sumergen en un romance muy particular que logra romper con los esquemas que estábamos acostumbrados a ver. Y todo esto acaba por desencadenar un peligro grandísimo que correrá Bella en manos de unos vampiros que deciden convertirla en su próxima víctima.

 

¿Qué tiene Crepúsculo para ofrecernos?

Crepúsculo es novedosa en varios aspectos, además que siendo una saga planificada para un público en específico, el resultado final dio en el blanco con ese público para el cual estuvo pensada en un principio. Respecto a la trama, debemos entender que cumple a la perfección con las mujeres jóvenes y adolescentes porque en cierto punto de su vida pueden o pudieron sentirse identificadas con Bella. Esto no quiere decir que la obra se restringe a este público, de hecho es muy interesante cómo se puede llegar a comprender el momento de la vida de una persona gracias al cómo se plantea la trama principal.

Metiéndonos de lleno en lo que es la adaptación cinematográfica, nos encontramos con dos puntos realmente fuertes del producto: la dirección de artes y la elección del reparto actoral. En el primer punto tenemos todo lo relacionado con la ambientación, la paleta de colores, los vestuarios, etc. Se cumple de forma ideal, teniendo en cuenta de que no se trata de la típica historia de amor, teniendo en cuenta de que se trata de seres que técnicamente están muertos y una muchacha que parece ser tan fría como el hielo. La relación tampoco se muestra color de rosas, visto desde este enfoque, la paleta de colores ayuda a que la historia se cuente de forma fluida.

En cuanto al reparto de actores, no pudo haber sido electo de mejor forma. Kristen Steward tiene una apariencia bastante neutral, no se ve como una mujer visceral, sino como una mujer bastante calma y que incluso tiene una mirada fría. Ella encaja perfectamente con Bella. La forma en la que Steward representó el papel logró que más de una mujer lograra sentirse identificada  con el personaje y se creara ese lazo de conexión entre la obra de Crepúsculo y el espectador.

Ahora, teniendo a la otra cara de la moneda, encontramos a Robert Pattinson: Edward Cullen. Pattinson en la vida real tiene ciertos rasgos que podrían recordarnos a un vampiro, sobre todo pensando en sus facciones y su tono de piel pálido. El muchacho no tenía un trabajo demasiado complejo en cuanto a representar emociones, a fin de cuentas, los dos son bastante fríos. En lo que sí cumple a la perfección este actor y este personaje es en cómo se conjuga con Bella. Teniendo en cuenta que muchas mujeres se identificarían con Bella, muchas mujeres acabarían por desear encontrar a un Edward en su vida.

En líneas generales, la saga Crepúsculo es innovadora, pero no de una forma exagerada. Está muy bien creada para lo que fue planeada y cumple con su audiencia brindándoles contenido agradable para ellos.

 

Crepúsculo (Twilight – 2008)

Argumento

Bella Swan sabe que extrañará la soleada ciudad de Phoenix, también a su madre y su nuevo esposo, ellos viajan continuamente por lo que decidió mudarse al lluvioso pueblo de Forks, donde solía pasar los veranos con Charlie, su padre. Es marzo y el semestre escolar va a la mitad, en su primer día de clases llega a la escuela en una vieja camioneta roja que Charlie le regaló. Ella muy distraída, callada y un poco torpe, sus compañeros la identifican como la chica nueva. Un grupo de hermosos jóvenes llama su atención, son los hijos adoptivos del Dr. Carlisle Cullen y Esme, su esposa. No conviven con otras personas fuera de su familia y por extraño que parezca forman parejas entre ellos: Rosalie con Emmett y Alice con Jasper. Edward es el único que permanece solo, según Jessica ninguna chica es lo suficientemente buena para él.

En el estacionamiento de la escuela Bella está a punto de ser atropellada, cuando Edward aparece repentinamente y detiene el golpe con su mano; inexplicablemente sólo trata de persuadirla para que se aleje de él y la deja confundida con su extraño comportamiento. Sus amigos la invitan a La Push, donde está la reserva de la tribu indígena Quileute. Ahí se encuentra con Jacob, y queda intrigada al escuchar la leyenda de la tribu, pues se dice son descendientes de los lobos y enemigos ancestrales de ‘los fríos’ que son los Cullen, quienes tienen prohibido entrar en el territorio Quileute. Mientras camina por la calle, en Port Angeles, es atacada por unos delincuentes, cuando intenta defenderse un coche se aproxima a gran velocidad y se detiene justo frente a ella, escucha una voz y es Edward quien nuevamente la rescata. Esta vez si le da una explicación: se siente muy protector con Bella, así que la siguió porque necesitaba comprobar que estaba bien en todo momento. Esa misma noche Edward le confiesa que puede leer la mente de todos, excepto la de ella.

Bella sabe que Edward no es humano y finalmente descubre que Edward es vampiro, al igual que su familia. Ellos no son como todos los de su especie, no cazan humanos. Se alimentan de la sangre de animales. Edward le confiesa que su olor, su sangre le causa mucha atracción, pero Bella confía que no le hará daño y se da cuenta que está enamorada de él. Ambos deciden romper las reglas y permanecer juntos. Los Cullen la reciben amablemente en su casa excepto Rosalie, pues la considera un peligro. Por su parte, Charlie investiga la muerte de algunas personas que al parecer han sido atacadas por un animal salvaje, aunque hay algo extraño en los rastros. No está conforme con la relación de su hija con Edward, pero la acepta desconociendo su naturaleza.

Los Cullen juegan un partido amistoso de béisbol en el bosque desplegando sus extraordinarias cualidades de fuerza y velocidad ante la admiración de Bella, todo es diversión hasta que se ven amenazados por la llegada de tres vampiros nómadas Laurent, Victoria y James. James se da cuenta de la presencia de la humana y pretende darle caza por encima de todo. Victoria y James quieren dar caza a Bella y los Cullen tratan de protegerla ya que ahora, es parte de la familia.

Bella consigue despistar a los Cullen e ir al encuentro de James, quien le ha hecho pensar que la vida de su madre está en peligro. De esta forma, Bella le hace frente a la muerte. James la golpea varias veces y finalmente muerde su muñeca haciendo que la ponzoña (veneno) empiece a extenderse por su cuerpo causándole dolor. En ese momento aparece Edward que se ve obligado a extraer la ponzoña de su cuerpo para que Bella no se convierta en vampiro. Entre todos los Cullen acaban con James.

Cuando Bella despierta se encuentra en el hospital, aparentemente por sufrir un accidente en la escalera del hotel donde se hospedaban Edward y su padre Carlisle. Con la pierna todavía lastimada, asiste al baile de fin de curso acompañada por Edward. Jacob enviado por su padre, le dice a Bella que lo mejor sería que acabara su relación con Edward ya que esta no era buena para ella.

En la última escena Edward y Bella están bailando. Bella le pide a Edward que la convierta, ya que una vida junto a él no le parece suficiente. Edward no cede. “Ninguno de los dos cederá esta noche, pero yo no pienso rendirme. Sé lo que quiero” – Bella.

Reparto

Los Swan

Kristen Stewart como Bella Swan.
Billy Burke como Charlie Swan.

Los Cullen

Robert Pattinson como Edward Cullen.
Peter Facinelli como Carlisle Cullen.
Elizabeth Reaser como Esme Cullen.
Nikki Reed como Rosalie Hale.
Kellan Lutz como Emmett Cullen.
Ashley Greene como Alice Cullen.
Jackson Rathbone como Jasper Hale.

Tribu Quileute

Taylor Lautner como Jacob Black.
Gil Birmingham como Billy Black.
Solomon Trimble como Sam Uley.
Krys Hyatt como Embry Call.

Vampiros nómadas

Cam Gigandet como James.
Rachelle Lefevre como Victoria.
Edi Gathegi como Laurent.

Otros humanos

Sarah Clarke como Reneé.
Matt Bushell como Phil Dwyer.
Justin Chon como Eric Yorkie.
Michael Welch como Mike Newton.
Anna Kendrick como Jessica Stanley.
Christian Serratos como Angela Weber.
Gregory Tyree Boyce como Tyler Crowley.
José Zúñiga como Mr. Molina.
Ned Bellamy como Waylon Forge.
Stephenie Meyer tiene una aparición especial como cliente en la cafetería que Bella y su padre frecuentan.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Crepúsculo_(película_de_2008)